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lunes, 15 de abril de 2013

LA ARTESANIA TEXTIL DE LAS MUJERES DE PATABAMBA COMO PRODUCTO TURISTICO E IDENTIDAD CULTURAL


 Escrito por Mag. Vanessa Verástegui Ollé[1]



[1] Magister en Antropología por la Pontificia Universidad Católica del Perú y  Licenciada en Arqueología por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

TEJEDORES DE LOS ANDES se denomina así a una de las rutas de turismo vivencial que ofrece la Asociación de Servicios Múltiples de la Comunidad de Patabamba, cuyo atractivo principal es el producto de sus tejidos con diseños inspirados en la cotidianidad de sus paisajes y  su naturaleza. Entre ellos, podemos mencionar la “Huella de la llama” “chakana”,“chaska”, el “Ojo de la vaca”, “pata k´aqlla”,  “loraypo” y “la laguna de Qoricocha”.


Se accede a la comunidad  por la carretera de Ccorao-Chitapampa- Kallarayán-Patabamba a una distancia de 38 Km, aproximadamente entre dos y tres horas de camino desde la ciudad del Cusco. Dicen los comuneros que, ancestralmente, era conocida como “Patapampa”, por ubicarse en las alturas, entre pampas, a 3800 metros sobre el nivel del mar.  

La Comunidad Campesina de Patabamba, que pertenece a los distritos de Coya y Taray, atraviesa por un proceso de apropiación cultural, ya que la población local reconoce sus tejidos como símbolos de la identidad comunal.  Antes  de la década del noventa no existía la artesanía textil como actividad económica para las mujeres, quienes dedicaban la mayor parte de su tiempo a labores agrícolas para el sustento familiar.  

La recuperación del tejido en Patabamba  tiene una historia de casi veinte años y, actualmente, la artesanía textil, se ha convertido en un referente  para la puesta en valor de la identidad cultural de los comuneros. Fue en una feria artesanal en Chincheros, donde se despertó el interés de una comerciante por unas muñecas tejidas cuyas llicllas tenían diseños antiguos confeccionados por la familia Champi.[1] 


Arte étnico de Patabamba

                                                     Foto: Vanessa Verástegui

En la comunidad ya se estaba perdiendo la práctica del tejido como transmisión familiar y la  técnica del teñido natural. Las mujeres y varones habían reemplazado la vestimenta tradicional de uso cotidiano por el pantalón y la falda del mestizo/a.  Así refiere  la artesana Dominga Lloque:


Muchas cosas se han perdido porque ya la gente estaba empezando a salir del pueblo y se estaban yendo a otros lugares, los chicos y las chicas también ya no se vestían como antes, sino se vestían como de la ciudad, con ropa de tela y además les daba vergüenza. Por eso es que cuando quisimos recuperar para el turismo las ropas fue difícil, porque muchos no querían (…). [Traducción: María Pati]

 La tradición familiar del tejido estaba destinada solamente a la confección de las prendas ceremoniales -elaboradas con tintes químicos- en torno a la fiesta patronal y a las del Sistema de Cargos del calendario católico.

La comerciante de Chincheros convocó a una reunión en  la comunidad  en 1992   a la que asistieron todas las mujeres con la finalidad de identificar a las tejedoras con mayor potencial artístico. En un inicio conformaron un grupo de 80 mujeres entre jóvenes, adultas y ancianas; sin embargo, muy pocas habían aprendido a tejer por herencia familiar; hacían solo diseños menudos, por lo que fueron capacitadas en el aprendizaje del tejido mismo, en la elaboración de los diseños ornamentales y en la combinación de las tonalidades de los colores con plantas naturales del lugar. La recuperación de los tejidos no solo supuso la reinterpretación de los diseños y capacitaciones, sino también la perfección en la calidad, en las tonalidades, así como en diversos aspectos de la artesanía textil para mejorar la calidad y volverse más atractivos en el mercado.  Desde entonces, la práctica del tejido ha convertido a la artesanía textil en fuente de ingresos en la comunidad de Patabamba, especialmente para las mujeres, quienes dedican parte de su tiempo a esta actividad.

Al comienzo de la recuperación del tejido las mujeres eran novatas y aprendices  en este rubro, tuvieron que recurrir a las  ancianas  de la comunidad para rescatar y transmitir sus saberes de los diseños a las más jóvenes. Empezó un proceso de reinvención del tejido mediante un diagnóstico de los diseños de mantas antiguas de las abuelas, algunas de las cuales fueron salvadas del olvido. En esta tarea participaron las señoras mayores contribuyendo a la reinterpretación de los diseños. Inicialmente estas mujeres fueron contratadas para capacitar a las artesanas novatas que habían ingresado al grupo sin la práctica del arte de tejer. La recuperación de la vestimenta y el rescate de los diseños suponen también la reinvención y construcción del patrimonio, pues las  artesanas  adaptan, recrean e innovan dejando en  ellos su propia  particularidad artística.

 En términos generales, podemos decir que el proceso de  recuperación del tejido ha pasado por dos etapas. Una primera en donde se adiestraron a las mujeres en la misma práctica del tejido,  convirtiéndolo en una actividad económica. Y en una segunda en que se procedió a la reinterpretación de los diseños, al perfeccionamiento, creación e innovación hasta transformarlo en el patrimonio cultural de Patabamba. 

 Yo agradezco que gracias al turismo hemos recuperado esto de las ropas siquiera y algunas costumbres, cuando vienen turistas nosotros nos ponemos con nuestras ropas típicas (…). (Dominga Lloque Paucar) [Traducción: María Pati]

 Técnica  away (tejido) “Telar a la cintura”


                                                        Foto: Vanessa Verástegui


Las mujeres de la comunidad campesina de Patabamba destacan hoy como artesanas experimentadas y emprendedoras, participando en diferentes grupos, entre ellos, en el Centro de Textiles Tradicionales de Cusco, LLAPAN PALLAY PACHAC; en la Asociación de Trabajadores en Servicios Múltiples de Patabamba e Inca Ayllu. La participación en estas organizaciones constituye un medio por el que las mujeres pueden percibir ingresos adicionales a sus otras actividades cotidianas, como la agricultura y el turismo.  Con el tiempo, la artesanía textil se ha convertido en su marca cultural tras un proceso de aprendizaje y recreación textil que ha durado  veinte años.  Hoy ofrecen a los visitantes y turistas de aventura que arriban al lugar una gama de souvenirs andinos tradicionales, como muñequita tejidas, llicllas, chullos, chuspas y otras  prendas occidentales con bordados de diseños tradicionales de Patabamba, como guantes, chalinas, carteras, monederos, cartucheras, llaveros, individuales, pasadizos.




Dada la experticia y la actual imagen de Patabamba como una comunidad de tejedores, ello promete volver a la artesanía textil en un producto con valor comercial, legitimada en el manejo sostenible de las materias primas naturales.  Hay que hacer énfasis en la transformación de las materias primas en lana procesada, desde la esquila (corte de la lana del cuero de la oveja); en la selección de la lana y el lavado de la misma con una piedra alumbre molida denominada Sacha Parakay, conocida también como detergente andino.  Y del  teñido natural con plantas nativas del lugar como el Qolle y la chiclla  para el amarillo y la chiclla para el verde. La tonalidad azul la obtienen  de la preparación natural de la planta Quera Quera con Poqohispay (orín fermentado de varón por un mes);  el color morado es el resultado de la mezcla de la cochinilla y collpa. Para fijar la tonalidad en colores las tejedoras utilizan una planta denominada Q´aqa Sunqha y sal de limón.


“Mis tejidos son naturales, porque la lana teñimos con hierbas ahí le echamos el fijador que también es natural, la cochinilla compramos y otros van a Urubamba y se recogen porque la cochinilla cuesta. [Nelly Mandortupa] [Traducción: María Pati].

Demostrando la cocción del teñido natural


Foto: Vanessa Verástegui




No obstante, las debilidades residen en la falta de capital social para  descentralizar los beneficios económicos cuando no existe una buena planificación y organización para poder colocar sus productos en circuitos de comercialización, tanto en la esfera nacional como en el ámbito internacional. Si logran ingresar al mercado global, la artesanía textil de Patabamba podría convertirse en una marca cultural de valor patrimonial.

 Demostración de sus preparaciones del teñido natural

Foto: Vanessa Verástegui




[1] Venicio Champi, su  madre doña Pilar y esposa Catalina fueron los primeros emprendedores  de la artesanía textil en la comunidad.

1 comentario:

Pamela Lizbeth Espinoza Zavala dijo...

Buenas noches, Vanessa tu tesis es muy interesante.Te comento que yo y una compañera de la facultad de turismo de la Universidad Andina del Cusco, estamos haciendo la tesis titulada IMPACTOS SOCIOCULTURALES EN LA COMUNIDAD CAMPESINA DE PATABAMBA, razon por la cual tu tesis completa nos seria de gran ayuda como antecedente a la nuestra.
Quisieramos pedirte por favor que nos facilites una copia o nos digas la manera de conseguirla desde aqui Cusco.
Estare muy agradecida si recibo tu pronta respuesta.
Mi correo es pamelaesza@hotmail.com
Muchas gracias anticipadamente.
Saludos!